EMILIA
Entre las casas
de señoritas destacaba la quizá más famosa de la ciudad, La Emilia, donde
hoy está el hotel Gaudí. El honesto hotel Gaudí aún conserva las escaleras, los
pasillos, las habitaciones que fueron del pecado y el sueño secreto. No
conserva las señoritas, que enseñaban las fotos de sus hijos a los clientes de
confianza. El local fue tan digno que hasta llegaron a celebrarse en él
lecturas de poesía, aunque siempre he tenido la impresión de que si los poetas
estaban allí era porque sus mujeres los habían echado de casa.
(Francisco González Ledesma, La calle que no dormía nunca)
(Francisco González Ledesma, La calle que no dormía nunca)

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