APOGEO Y DECADENCIA DE LA CALLE NOU DE LA RAMBLA
En una época determinada (primera guerra mundial y años posteriores) la calle Nou de la R ambla era única en el mundo. La vida galante, intensa como nunca, se concentraba en aquella vía. La animación no cesaba un solo minuto. Enlazada la tarde con la noche, la noche con la madrugada y la madrugada con las horas de sol. Poseía ese carácter universal, tan atrayente como desconcertante. A ninguna persona se le consideraba forastera; al paso de los tipos más chocantes nadie giraba la cabeza… Esta particularísima idiosincrasia creó leyenda. Más, poco a poco, su fulgurante destello se fue apagando. La supresión del juego y la decadencia de las variedades contribuyeron a su caída. Pese a todo, continuó siendo, un par de lustros más (1925-1935), centro nocturno preponderante. Su apogeo coincidió con una Barcelona pletórica de vitalidad y de contrastes; risueña y enigmática por un lado, triste y descorazonadora por otro. La calle Nou de la Rambla fue el mayor exponente, mitificad...